Ciclo rutas caleñas son un adefesio de la improvisación

Ciclobandas Improvisadas
Ciclobandas Improvisadas

Terminando el periodo de alcaldes la actual administración será recordada en los anales de la historia reciente por su constante improvisación. La falta de estudios técnicos en movilidad deja un complejo enigma que la administración entrante tendrá que resolver adecuadamente. 

Sí para el conductor caleño cotidiano la movilidad es un acertijo, no quiero imaginar la frustración de los miles de conductores que en época de fin de año llegaran a la ciudad. Ni siquiera plataformas tecnológicas, de avanzado uso de algoritmos, como “waze” logran entender las ilógicas variaciones. 

Introducir, bajo el falso pretexto de bajar la accidentalidad, los mal llamados elementos “pacificadores”, jocosa pero acertadamente conocidos como “armitaches”, sin útil planificación y carecientes de explicativa señalización acorde con los cambios, han convertido el trafico rutinario en anarquía caótica. 

Las buenas intenciones de favorecer e incentivar el uso de la bicicleta estrechando la inadecuada malla vial actual contraria a la realidad del incremento del parque automotor y motocicletas es una torpe equivocación.

El improvisado afán de entregar alternativas, sin ordenada planeación, han convertido el uso de la bicicleta en incógnito misterio. 

La autoridad de (in)movilidad consideró que bastaba pintar algunos cruces en azul, sin complementar con precisa señalización vertical o la ideal señalización semafórica.

No había necesidad de importar ideas, cuando la ciudad ostenta ejemplares ciclo rutas.  

Aunque el diseño de las ciclo rutas de la ciudad fue realizado hace mas de veinticinco años, aun es vigente. Dicho proyecto contemplaba la utilización de algunos separadores centrales viales, como ocurre en las ciclo rutas de la Avenida Pasoancho, la Calle Quinta y tramos de la Avenida Simón Bolívar. 

En la Calle Cien/Calle Quinta, la ruta atraviesa el agradable sombrío de arboles, mejorando la temperatura tropical, iluminación nocturna diseñada acorde, señalización coherente, pasos peatonales congruentes con su diseño y suaves curvas que favorecen mantener una velocidad constante y segura. 

Igual diseño contempla la ciclo ruta de la Avenida Pasoancho, construida en 1995. Ella bifurca hacia el Parque del Ingenio y a la Simón Bolívar llegando al oriente de la ciudad. Lamentablemente las administraciones municipales no priorizaron la construcción del pequeño puente sobre el rio Meléndez, dándole continuidad a la ciclo ruta sobre la Pasoancho/Calle 13, ni tampoco siguieron construyendo la ruta después de la Carrera 70 hasta el centro de la ciudad, utilizando el mismo separador central.

El bici usuario merece una infraestructura conforme a la tendencia global de retornar al uso habitual de la bicicleta, sin embargo, no puede ser producto de la improvisación.

Nos corresponde a todos los actores de movilidad, peatón, bici usuario, patineta, vehículo, motocicleta y transporte publico seguir construir soluciones aportando hacia una movilidad uniforme y sostenible.
La autoridad competente debe escuchar la ciudadanía antes de ejercer medidas represivas y arbitrarias.

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