De Mentira en Mentira…. Entre Mentirosos se Entienden.

Expediente Uribe
Expediente Uribe

No es fácil leer todo el largo expediente judicial que ha producido la Corte, con el cual se decidió asignar medida de aseguramiento de detención preventiva para el senador Uribe Vélez y para su abogado Diego Cadena. Ya algunos (uribistas) han dicho que el documento es así de farragoso para poder justificar con «muchos enredos y detalles» a los procesados. Si hubiera sido muy corto, habrían dicho que «cómo los van a detener con tan poco…»(!).

Una cosa sí queda clara después de la lectura juiciosa del texto: el trabajo de los magistrados ha sido muy detallado, concienzudo, exhaustivo, comparando datos y versiones aportados por unos y por otros, expulgando las grabaciones realizadas de conversaciones y declaraciones de los procesados, los testigos y los abogados. Y, sobre todo, queda contundentemente demostrado que:

1. El equipo que conformó el ex presidente es un equipo de mentirosos, dirigidos personalmente por él. Por ello, la Corte ha definido que el senador Uribe fue el determinador de las conductas delictivas realizadas, dejando sin valor su declaración juramentada de que nunca envió a nadie a comprar testigos.

2. Los «prestantes» abogados Jaime Lombana y Jaime Granados contribuyeron efectivamente (aunque no muy eficazmente) en la búsqueda de torcer el testimonio de los testigos en contra de Uribe. Sin embargo, al lado de ellos el «aboganster» Diego Cadena era como un menesteroso del derecho, contratado por el imputado senador para que realizara el trabajo más sucio, ya que estaba más acostumbrado a ello (por ser abogado de narcontraficantes). El abogado Lombana juró ante la Corte que no lo conoció sino después de que se hicieron públicos los hechos por parte del periodista Gonzalo Guillén. La Corte demuestra que en una conversación de Uribe Vélez con él queda demostrado cuánto conocimiento tenía de los hechos y de la figura del abogado Cadena.

La mentira se hizo habitual con el ex presidente Uribe. Recordar el caso del Magistrado Iván Velásquez al que se le montó una película con el paramilitar apodado «Tasmania» con el fin de desprestigiarlo y echar un manto de lodo sobre las invaluables investigaciones que realizó sobre la parapolítica y que condujeron a la condena de un sinnúmero (más de 30) de congresistas.

La semana pasada el Tribunal de Cundinamarca condenó al DAS (desaparecido) y al DAPRE (Departamento Administrativo de la Presidencia -de Uribe Vélez) a indemnizar al valiente ex magistrado por todos los perjuicios recibidos a raíz de la persecución que se le hizo. Mentira comprobada. ¡Viejos trucos!

Claro que es bueno que se haga público el expediente, así el país se podrá enterar de quiénes son los delincuentes que han engañado a nuestro pueblo y de qué manera.

No es como ha dicho la Señora Lina Moreno, esposa del procesado, que: «Dicho con claridad: los jueces han permitido que sea el entorno y los intereses políticos los que dicten sentencia». No señora. Usted debe saberlo muy bien, si bien no conoce los intríngulis judiciales, si debe saber de las andanzas de su marido desde 1980 para acá. Lo lamentamos por usted, porque, muy seguramente, también sus hijos van a tener que responder, más temprano que tarde ante la justicia (al menos civil), por sus andanzas.

¡Pa delante justicia!

¡Para la justicia, la verdad y la paz, todo. Para la guerra, la mentira y la muerte, …nada!

En Cali, a los 9 días del mes de agosto, en medio de la pandemia del Covid-19, con 387.481 contagiados y 12.842 muertes en Colombia, y 19.624.044 contagios y 726.953 muertes en el planeta.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*