Defensoría del pueblo 1, Fiscal General 0

Carlos Camargo - Autor MaximilianTrivillo
Carlos Camargo - Autor MaximilianTrivillo

Frente al terror, juzguemos las respuestas de estos dos hombres

Carlos Camargo, Defensor del Pueblo, y Francisco Barbosa, Fiscal General, son dos hombres del Estado, puestos en sus cargos por el Presidente Duque. Sí, ambos fueron elegidos por la amistad que les une con él. Sin embargo, a los seres humanos hay que juzgarlos por sus actos (“por sus frutos los conoceréis”, Lucas 6, 43-49). Vamos a observar cuáles son las siembras que realizan estos funcionarios a partir de ahora y veremos lo que cosechan.

La Defensoría del Pueblo, por medio del vice defensor Luis Andrés Fajardo, cumpliendo su misión constitucional de promover, divulgar y proteger los derechos fundamentales de los colombianos, envió un oficio al Fiscal diciéndole que “Me permito solicitar respetuosamente la priorización y trabajo en contexto de las investigaciones que se vienen adelantando en el marco de múltiples amenazas vía panfletos y mensajes de WhatsApp en la población de El Salado, Carmen de Bolívar”. Y esto, en respuesta al desespero y el terror que vive esta población debido a las amenazas de los violentos, quizás los mismos que causaron la masacre del de febrero (16 al 21) del 2000, en la cual fueron asesinadas 60 personas, por paramilitares comandados por Salvatore Mancuso y Rodrigo Tovar Pupo (“Jorge 40”). En El Salado, no quedó nadie.

Y ahora, las amenazas dicen así: “Sentencia de muerte a todos los líderes sociales, ladrones, drogadictos, expendedores de droga de esta comunidad (…) Esta es nuestra segunda advertencia para que abandonen El Salado, Bolívar, o el plomo irá por ustedes”, decía una de esas comunicaciones.

“No tienen derecho a abrir la boca. El Salado es una tierra donde la gente cree que jamás un grupo paramilitar entrará a masacrarlos nuevamente, pues bien se equivocan porque nosotros sí vamos a acabar con las plagas y las rayas que habitan en esa comunidad”, dicen en otro panfleto de las “Águilas Negras”.

Una mujer, Yirley Judith Velasco, es una de las víctimas de la amenaza por su liderazgo en defensa de los derechos humanos, quieren silenciarla por su labor como representante de víctimas de violencia sexual, de la misma masacre llevada a cabo hace más de 20 años. Amenazaron con asesinarla como lo hicieron con la la lideresa María del Pilar Hurtado en el municipio de Tierralta (Montería), masacrada delante de su hijo.

Como se ve la tragedia se cierne nuevamente sobre el pueblo del Salado, pero al Fiscal lo que le importó fue que la Defensoría del Pueblo se metiera con él. Por eso escribió al Defensor Camargo: “…le recuerdo que la función de la Defensoría no es la de atribuirle responsabilidades y nuevas funciones constitucionales a la Fiscalía General de la Nación”. Ah, ¡cuánta soberbia, cuánta impudicia! Si lo esencial es la vida de la gente, la garantía de sus derechos, no el orgullo herido de este hombre que se ha llamado a sí mismo la gloria epónima del país.

“Más bien, lo invito a que antes de remitir este tipo de comunicaciones, se informe del rol acusador de la Fiscalía y así podamos avanzar cada uno dentro de sus propias competencias en la protección de los DD.HH. de nuestro país”, le refregó Barbosa al Defensor.

Por ahora, la Defensoría se ha visto bienintencionada, bien enrutada; y nos alegraría mucho que este cargo mantenga su dignidad y la fortalezca. Jaime Córdoba Triviño y Carlos Negret, le dieron cierto lustre. Podría ser que el señor fiscal también reoriente su camino, pero dado su origen y primeras realizaciones, es algo que no parece muy factible.

La verdad es que, para enfrentar e impedir que siga el exterminio sistemático de nuestra gente, se requieren instituciones muy fuertes y funcionarios transparentes y comprometidos con la verdad, la vida y la defensa de los derechos humanos.
¿Lo son ellos?

Defensoría 1. Fiscalía 0.

Cali, enero 22 de 2021, cuando tenemos ya casi dos millones de contagiados y más de 50.000 muertos por la pandemia en Colombia, y la canciller Claudia Blum ha informado en la ONU sobre “la disminución considerable de la violencia en mi país” (¡!) y “nuestro mayor reto sigue siendo la seguridad de las comunidades, los líderes sociales, defensores de derechos humanos y excombatientes” (¡!!).

Y esta joya que no conocíamos: “Los hallazgos de la Fiscalía General de la Nación evidencian que esos Grupos Armados Organizados, en especial las disidencias o grupos residuales, son los principales victimarios en los ataques a ex combatientes de las antiguas FARC-EP. Su responsabilidad aparece en cerca del 77% de los casos”. ¡Ya se sabe entonces quiénes son! Fácil, no es el paramilitarismo, no es la extrema derecha, no. ¡Se están matando entre ellos!

https://www.elespectador.com/noticias/judicial/la-funcion-de-la-defensoria-no-es-atribuirle-responsabilidades-a-la-fiscalia-barbosa-a-camargo/

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion