¡Este man está loco!

¡Cómo se le ocurre decir todo eso al señor Ariel Ávila! (en el vídeo sobre los clanes de Colombia)

¿No es esto lo mismo que Robledo, Petro, Claudia López y otros han venido denunciando por años? También estaban locos! Todos locos!

Y ¿los demás? ¡Se hacen los locos! Y votan por ellos, por los clanes, les venden los votos, los apoyan, a pesar de Odebrecht, de Agroingreso Seguro, de Reficar, de…

Y los que quedamos también estamos locos, si creemos que lo que este loco de Ariel Ávila y su equipo investigador están diciendo va a servir para algo. ¿Qué hay de nuevo? Son los clanes del poder, aquí y allá. Mirad cómo habla de claro Roberto Gerlein. ¿Qué más se necesita? Y, ¿Todo lo que dijo David Char?

Ah qué locos estamos todos!

Hoy, otro loco ha dicho que en 2019 la tasa de homicidios por cada 100.000 mil habitantes en Colombia fue de 25, por lo cual existe una violencia endémica, que hubo 36 masacres, que la matanza de líderes defensores de derechos humanos es intolerable, que llega a un número increíblemente grande (108 en 2019). Este loco es Alberto Brunori el representante de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos en Colombia, es decir, representante de Michelle Bachelet. Otros locos han salido a decir que la Alta comisionada también está loca, que eso no es cierto, que no hay sistematicidad en los asesinatos de líderes sociales, que el Esmad cumple normas internacionales y que lo que hace… !lo hace bien!. Pero los locos de la ONU afirman que lo de Dylan Cruz pudo ser una ejecución extrajudicial.

¿Cómo va a ocurrir esto en el país en el que los clanes tienen todo controlado? Imposible. Están locos Ariel Ávila y su Fundación. Está loca Aida Merlano al denunciar como lo ha hecho al clan Char. Y locos están los venezolanos que la han puesto a hablar, y más loco el gobierno Duque que… !ha pedido su extradición o la deportación pero a Guaidó!

Estamos locos todos! Cómo va a salir el economista, ex Director del Banco de la República, Salomón Kalmanovitz, a decir que la declaración de renta del expresidente Uribe es todo un símbolo de lo que pasa en el país, de cómo los más ricos no tributan lo que deben tributar, a pesar de ser propietarios de miles de hectáreas de tierras improductivas, que si tuvieran que pagar por ellas altos impuestos sí tendrían que ponerlas a producir, que mientras tanto los trabajadores son forzados por la Dian, sin posibilidad de escape a pagar altos tributos, sin chistar. Estamos locos! Tan locos están algunos que son capaces de condenar a un pobre hombre («Uribito») por haber repartido unos cuantos miles millones entre los más
ricos de Colombia para estimular la producción (a la familia presidencial solamente le dió tres mil millones), con Agroingreso seguro.

Locos que son! Locos que están! Libertad para el joven prohombre!

Estamos todos muy locos! Cómo se le ocurre a este loco decir que el pueblo ha sido coaccionado, constreñido a votar, si la gente vota libremente, porque quiere, y si vende votos es porque quiere. Aída y su equipo no obligaron a nadie. Fueron porque quisieron! Qué locura!

Colombia está loca! Dónde estará este loco de Ávila que se atreve a meterse con esos locos clanes. Loco de remate! No les parece?

Loco, soñando con curarnos de la amnesia, mientras otro loco director del Centro Nacional de Memoria Histórica se hace el loco y se pone de acuerdo con José Félix Lafaurie, el presidente de Fedegán, de los ganaderos que no solo producen carne y empleos sino también desplazamiento forzado, apoyados por algunos grupos paramilitares, pero todo esto no son más que locuras inventadas por otros locos enemigos de su esposa, María Fernanda Cabal, la senadora de la República. En todo caso los ganaderos de Lafaurie le van a aportar a la memoria histórica del país. ¡Y tienen derecho! También los militares le van a ayudar a reconstruir la memoria, en este desmemoriado país, pues ellos también son víctimas y tienen derecho. Pero otros locos, víctimas, dicen que es una locura que un enemigo de la Comisión de la Verdad que dirige el loco del Padre Francisco de Roux, pueda aportar de verdad a hacer memoria histórica. Qué locura!

Y otros locos seguimos pensando, sintiendo, queriendo que…

Para la vida y la paz todo, para la guerra y la muerte, nada!

Locos ilusos! Al fin y al cabo la estulticia, como dijo el gran Erasmo de Rotterdam en el Elogio de la locura, tiene sus ventajas sobre la razón o la cordura; guiada por las moiras eríneas puede ser fuente de la alegría y de la dicha de la humanidad. Loco también Erasmo!

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