Mas Lágrimas y dolor

esperanza
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Por ahora, llorar y llorar a hombres y mujeres que como Juana Perea literalmente dan su vida por la tierra, por la naturaleza, por la gente, por la paz. Pero…llorar hasta cuándo? Día a día siguen cayendo bajo las balas asesinas de las bandas armadas, líderes y lideresas de la comunidad en las más disímiles regiones del país. Las amenazas se hacen realidad. Ayer contra el senador Feliciano Palacios, antes contra otros indígenas y líderes afrodescendientes, ambientalistas, líderes pro equidad de género, líderes de la libertad de expresión y defensores de los derechos humanos en toda su gama.

Y el gobierno Duque-Uribe sigue actuando como si nada estuviera pasando. El Alto comisionado para la guerra se regodea señalando culpables de acuerdo con el interés político de su partido, es decir, hacer trizas la paz. Para él no existe el paramiltarismo que sigue sirviendo a los intereses de los grandes imperios económicos de campos y ciudades. Reinan arropados por la «paz con legalidad» de las mafias que gobiernan, mientras ellos apuntan sus armas asesinas contra cualquiera que reclame el respeto por los derechos humanos. Se acomoda poco a poco el fascismo en cada una de las hendijas del poder.

Cuándo nuestro pueblo se dará cuenta de quiénes son realmente aquellos que se ocultan bajo las consignas de «paz con legalidad», «genuina justicia» (cada vez que oímos la palabra «genuina» sabemos cuáles son las intenciones de quiénes la pronuncian), tras la máscara del «no a la impunidad», impunidad que por décadas han estmulado y de la cual se han beneficiado las corruptas mafias que todo se reparten.

Y este impúdico e inepto gobernante se atreve a darle lecciones a los magistrados de la JEP, nuevamente defenestrando su juicioso y delicado trabajo en el marco de la justicia transicional. Ni él ni el alto comisionado para la guerra entienden el valor de esta justicia ni lo que ella significa. A ella deberían comparecer también los genocidas vinculados al paramiltarismo para que digan la verdad plena. Sí, que exguerrilleros, paramilitares, expresidentes promotores de las «hazañas» exterminadoras, terratenientes expropiadores y desplazadores, ex militares y militares, comparezcan con la verdad en la mano y que el Estado les aplique las penas de la justicia transicional, pero bajo el criterio de verdad, justicia, reparación y no repetición. Pero el miedo es gigantesco. De ese tamaño son sus «hazañas».

No perdemos la fe en el despertar del pueblo, pero… Despertad ya! Es hora. Pa delante!

Para la vida y la paz, todo. Para la guerra, la violencia y la muerte nada!

https://semanarural.com/web/articulo/juana-perea-la-mujer-que-entrego-su-vida-por-nuqui/1647

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