Nos estamos reinventando

Nos estamos reinventando
Nos estamos reinventando

Si bien Colombia apenas esta llegando a la estabilización del fenómeno pandémico, y en consecuencia a partir del presente mes de Mayo se abrirán paulatinamente sectores económicos en forma presencial, la población ha venido transformándose. 

En los primeros días de incredulidad y zozobra, concurrimos masivamente a comprar impulsivamente, generando alta demanda de productos, exigiendo al tope la cadena de suministro, que no estaba preparada para atender la excepcional situación. 

El gobierno, inteligente, prudente y serenamente fue calmando el nerviosismo. El presidente Duque diariamente, en forma didáctica y constructiva, fue explicando la problemática, entregando soluciones puntuales acudiendo a la cordura y disciplina de sus gobernados. Su liderazgo se fue traduciendo en sentimientos de solidaridad y nacionalismo. El nocivo efecto del virus era controlado con disciplina de aislamiento, protección y seguridad.

En todas las etapas surgió creatividad e ingenio.  A la dinámica del aparato productivo formal se consolidaron soluciones innovadoras. 

Las empresas delegaron en sus empleados la responsabilidad de continuar trabajando, a través de avanzados apoyos tecnológicos, desde sus casas. Se impuso el teletrabajo, y contrariamente a algunos presagios equivocados, se incrementó la eficiencia y efectividad. Reuniones y aprendizaje virtual se volvieron comunes,  puntuales­­, productivos y efectivos. El sector financiero impulsó la bancarización virtual y servicios comunes en oficinas dieron paso a transacciones virtuales. Las consultas medicas empezaron a realizarse efectivamente a través de tele consultas evitando traslado a centros de salud con el riesgo que ello implicaba. Restaurantes ofreciendo cartas virtuales, entregando a domicilio y aprovechando sus empleados para realizar entregas. Confeccionistas elaborando prendas seguras para uso hospitalario, comercial e industrial. Comercio físico apoyado en plataformas electrónicas, aprovechando la interconectividad amigable, ofreciendo en sus portales virtuales. Los pragmáticos domiciliarios, grandes triunfadores de la situación, brindaron oportunidades al desempleo creado en otros sectores. El sector agropecuario y actividades complementarias, sector fundamental y baluarte de la economía, demostró su inequívoca jerarquía en la cadena alimentaria.

El teletrabajo se apuntala como herramienta primordial de esta revolución. En reciente estudio del comportamiento de la pandemia en Corea del Sur, se demostró que el espacio densamente usado, en el lugar del trabajo fue propagador del contagio. Afirma, el caso estudiado, el 90% de las pruebas positivas del virus, corresponden al escenario de hacinamiento del lugar de trabajo y lugares comunes como pasillos, ascensores, plazoletas y gradas. Por otro lado, la Universidad de Chicago, y su extensión de negocios Booth School, en estudio entregado el pasado mes de Abril, considera el 37% del trabajo empresarial puede ser realizado desde la residencia. 

Evitando el desplazamiento, pesado trafico y el estrés del diario trancón nos hemos concientizado que nuestro diario vivir se puede simplificar. Con los tiempos vendrá el reacomodo de la función empresarial. 

En los meses venideros aprovechemos las nuevas herramientas aprendidas y disfrutemos, saliendo a pueblear por nuestra hermosa patria, contribuyendo a la reactivación del golpeado sector del turismo local.
Evitemos innecesarios desplazamientos y volvamos a utilizar los servicios de la vecina tienda, panadería, farmacia, lavandería y el gran numero de pequeños comerciantes que luchan diariamente por superar la adversidad dejada por la calamidad. Usemos en nuestros desplazamientos medios alternativos diferentes al vehículo particular y transporte masivo.

Indudablemente la coyuntura generó cambios positivos en nuestras vidas. 

Hemos disfrutado mas tiempo de calidad en familia. Hemos aprovechado infinidad de actividades lúdicas, culturales, de lectura, convirtiéndonos en entusiastas cautivos de bibliotecas físicas, virtuales y audiovisuales. Y el espectacular regocijo de una naturaleza agradecida por haber reversado la nociva contaminación creada por nosotros mismos.

Estamos reinventando el futuro.

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