«Somos Juventud FARC» No son errores, son los Mantras de la Secta

FARC
De DEA Public Affairs - DEA Public Affairs, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=11965353

José Félix Lafaurie repitió lo que su líder emitió desde la “celda” en que está “secuestrado”. El reo Uribe había dicho hace unos días desde su “encierro” de El Ubérrimo, al referirse al fallo de la Corte que lo envió a prisión: “Gran virus de magistrados Barceló y Reyes, juventud Farc, combatiéndolo con antibiótico de la verdad” (extracto de uno de sus trinos).

En el publirreportaje que le hicieron unas periodistas de Semana también había dicho que el senador Iván Cepeda es el “senador Farc” y que “estamos en una situación prechavismo”.

El señor José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán, conservador y servidor incondicional de su líder, el preso Uribe, re-envió un trino en el que se afirmaba que “En Samaniego (Nariño) aparecieron las llaves, ahora todo tiene sentido”, frase puesta encima de un fotomontaje que tiene el siguiente texto: “Somos juventud Farc. Nuevo ejército del pueblo”, en una pancarta sostenida por jóvenes, al parecer de la población referida. Al trino re-enviado le agregó el siguiente texto: “A qué nos enfrentamos después que #FarcSantos le entregó el país al narcoterrorismo? Impunidad, vocería política y curules, y lo más grave: el narcotráfico y la minería ilegal. Con eso comprarán el poder para tomarse a Colombia”.

Al ganadero, alguna vez también poderoso algodonero y terrateniente (debe serlo aún), le hicieron caer en la cuenta que se trataba de un montaje, y salió a presentar excusas, pero lo que hizo realmente fue ratificar el fondo de su mensaje, al decir: ““Ofrezco excusas a todas las personas que vieron mi trino. La información en estos días es tan fuerte y confusa que creí en un comentario falso. Sin embargo, me ratifico en que #FarcSantos y su falso proceso de paz son los responsables de las atrocidades vividas en estos días”.

Desde que estaban en la oposición, durante el gobierno de Santos (el “traidor” de Uribe), al combatir la Ley de víctimas y de restitución de tierras, desde antes de que esta fuera proclamada, estos mantras se escucharon, se leyeron y se difundieron por el partido del señor Uribe, poniendo en ello toda su fuerza (vale decir, su capital, su poder social, mediático y aún armado): le van a entregar el país a “la Far”, “la Far” va a despojar a los inversionistas que han adquirido sus tierras legalmente (recuerden que hoy la senadora Cabal impulsa un proyecto de ley para proteger a los “compradores de buena fe”, muchos de ellos realmente desplazadores y masacradores de campesinos en diversas regiones del país).

En 2010, en un congreso de ganaderos, acusó al campesino Luis Eduardo López de fungir como “veterinario de la guerrilla” (de “la Far”). Fue denunciado por este por injuria y calumnia. Lo que se resalta aquí es que la práctica de señalar a los contradictores como miembros de la guerrilla, como “castrochavistas”, o comunistas no es algo nuevo. Bajo esos señalamientos pretenden ocultar la historia de la violencia genocida que han realizado organizaciones paramilitares aliadas con sectores de las élites sociales, económicas y políticas del país, como demostrado está en los expedientes judiciales que concluyeron con la condena de muchos de ellos. También empresas trasnacionales han estado implicadas (recordar a “Chiquita Brand”).

Este furibundo uribista fue también Superintendente de Notariado y registro (nombrado por Uribe), cargo del cual fue destituido por la procuraduría. Adivinen por qué. Por tráfico de influencias. En sus apelaciones a la justicia, fue siempre vencido en juicio, primero por el Consejo de Estado y luego por la Corte Constitucional. Nada menos. Luego, fue acusado en el asunto de la “yidispolítica”, pero fue absuelto por la procuraduría. Adivinen la de quién. ¡La del “santo varón” Alejandro Ordoñez! Uribista absolvió uribista.

También han sido conocidos sus vínculos con paramilitares y en 2006 declaró que el gremio sí financió a paramilitares como mecanismo de defensa de las guerrillas (Ver La Silla Vacía, 26 de noviembre de 2018). Su esposa es la “rutilante” estrella del senado, la señora María Fernanda Cabal.

Este es el alfil del uribismo, que como se ve contribuye notablemente a difundir los mantras del líder de la secta, mismos que luego se replican en todas las redes sociales sin que haya baremos de análisis o criterios para analizar si es procedente o no replicarlos. Los “sectarios” solo repiten, re-envían, difunden sin chistar, sin argumentar nada. El líder fundador viene repitiendo el mantra número 1 desde 2001, en la campaña presidencial. Ese fue el mantra ganador: salvar al país, acabar con “la Far”. Y claro que le surtió réditos. Ganó dos elecciones.

Aún muchos siguen repitiendo los mantras que emite el líder, sin ningún cuestionamiento. Así funcionan las sectas. ¿Hasta cuándo durará? Si la destrucción de “la Far” (que, por demás nunca se dio realmente bajo sus gobiernos) se hizo a costa de la vida y la sangre de miles de colombianos, en masacres una y mil veces practicadas por los ejércitos aupados para ello, no importa a sus prosélitos. Y no importa si los caídos son niños como los de Cali o jóvenes como los de Samaniego. ¿Ven que no importa? Como eran «juventud farc», bien muertos son, ¿verdad?

Para la vida y la paz, todo. Para la guerra, la violencia y la muerte, nada”.

En Cali, a los 24 días del mes de agosto de 2020 en plena pandemia por coronavirus, con 551.696 contagiados y 17. 612 muertos en Colombia, y 23.400.000 contagiados y 809.000 muertos en el planeta.

PD: In memoriam, por los niños de Cali, los jóvenes de Samaniego, y las demás víctimas de la violencia genocida que enluta a nuestra patria. ¿Quiénes son los violentos? No excluyo a las disidencias de las Farc, al narcotráfico, claro, pero…A propósito, ¿cuál sería el antibiótico del que habló Uribe?

https://www.elespectador.com/noticias/politica/jose-felix-lafaurie-comparte-imagen-falsa-y-tilda-de-juventud-farc-a-poblacion-de-samaniego/

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